Rodión Raskólnikov es un joven estudiante que apenas tiene para sobrevivir, por más que su madre haga todo lo posible para enviarle dinero. Cuando descubre que su hermana Dunia, con el apoyo de su madre, está dispuesta a sacrificar su vida y casarse con un abogado al que no ama únicamente para mejorar la situación económica de la familia y ayudarle a él, se desespera y planea asesinar y robar a Aliona Ivánovna, una anciana usurera que guarda mucho dinero en su casa. Como afirma José Ovejero en el epílogo que cierra esta edición, «uno de los principales ejes temáticos de Crimen y castigo trata de la tensión entre la libertad y la responsabilidad moral, es decir, entre la posibilidad de realizar acciones dictadas por la voluntad individual y el sometimiento a los valores y las expectativas de quienes nos rodean y que hemos hecho nuestros. [à] Buena parte de la tensión narrativa no se centra en si Raskólnikov conseguirá su propósito -sabremos muy pronto que sí- sino en qué sucederá después, tanto en el sentido de una historia de suspense -¿se entregará, le descubrirán?- como en el de una psicológica: ¿qué secue